El herpes genital es una infección frecuente que, aunque puede permanecer inactiva durante largos periodos, tiende a reactivarse en determinados momentos. Uno de los factores más comunes asociados a la aparición de nuevos brotes es el estrés, tanto físico como emocional.

Comprender por qué ocurre esta relación ayuda a manejar mejor la enfermedad y a reducir la frecuencia e intensidad de los episodios.

¿Qué es el herpes genital?

El herpes genital es una infección de transmisión sexual (ITS) causada principalmente por el virus del herpes simple tipo 2 (VHS‑2), aunque el virus del herpes simple tipo 1 (VHS‑1) también puede producirlo en algunos casos. Ambos virus se transmiten por contacto directo piel con piel en la zona genital, anal u oral durante las relaciones sexuales.

Un aspecto relevante es que una persona portadora puede contagiar el herpes genital incluso sin presentar síntomas visibles. Esto ocurre porque el virus puede estar activo en la superficie de la piel sin causar lesiones aparentes, fenómeno conocido como excreción viral asintomática.

El contagio suele producirse cuando el virus está presente en la piel durante el contacto íntimo, especialmente en situaciones donde hay fricción o contacto prolongado.

Tras el primer episodio, el virus permanece latente en el sistema nervioso y puede reactivarse de forma periódica, provocando brotes que varían en frecuencia e intensidad según cada persona.

¿Por qué el estrés favorece la reactivación del herpes?

El estrés tiene un impacto directo sobre el sistema inmunológico. Cuando el organismo se encuentra sometido a estrés prolongado o intenso, las defensas disminuyen, lo que facilita que el virus se reactive.

Entre los principales mecanismos implicados se encuentran:

Otros factores que pueden desencadenar brotes

Además del estrés, existen otros factores que pueden favorecer la reaparición de lesiones:

Cada persona puede identificar desencadenantes propios, lo que permite anticiparse y prevenir.

Síntomas del herpes genital: cómo se manifiestan los brotes

Los síntomas del herpes genital pueden variar entre pacientes, pero los más frecuentes incluyen:

Los brotes recurrentes de herpes genital suelen ser más leves y de menor duración que el primer episodio, aunque su frecuencia puede variar de una persona a otra.

¿Se puede prevenir la reactivación del herpes genital?

Aunque no es posible eliminar el virus, sí se pueden tomar medidas para reducir la frecuencia de los brotes:

En algunos casos, el urólogo puede recomendar tratamiento antiviral preventivo para pacientes con brotes frecuentes.

La importancia del seguimiento médico

Ante síntomas compatibles con herpes genital o brotes recurrentes, es fundamental acudir al especialista. Un diagnóstico adecuado permite:

El estrés es uno de los principales factores implicados en la reactivación del herpes genital, debido a su efecto sobre el sistema inmunológico. Identificar los posibles desencadenantes y mantener hábitos de vida saludables, junto con el seguimiento médico regular, es clave para controlar la enfermedad y disminuir la frecuencia de los brotes.

En ROC Clinic, el abordaje del herpes genital se realiza desde una perspectiva médica, confidencial y cercana, siempre adaptada a las necesidades de cada paciente.