La clamidia es una enfermedad de transmisión sexual que afecta a hombres y mujeres, aunque es en el primer segmento social en el que nos vamos a centrar. Esta bacteria se transmite a través de sexo vaginal, anal o incluso oral sin necesidad de que haya eyaculación.

Clamidia
Clamidia, enfermedad de transmisión sexual

Esta enfermedad infecciosa de origen bacteriano habitualmente no presenta síntomas, por lo que la persona que la padece no se percata de que la tiene, facilitando su propagación especialmente si tiene múltiples parejas. A esta situación se la conoce como portador asintomático. Incluso en el caso de que existan síntomas, estos pueden aparecer semanas después del contagio y la relación de riesgo. 

El hombre puede contraer la clamidia en la uretra, recto o garganta y los síntomas pueden ser sensación ardor al orinar, secreciones en el pene, ardor o picazón alrededor de la abertura del pene o inflamación y dolor en uno o ambos testículos. Las mujeres, por su parte, lo contraen en cuello del útero, recto o garganta. Cuando la clamidia infecta el recto puede causar dolor, secreción y/o sangrado en ambos sexos. Aunque algunos síntomas son parecidos a la infección de orina, es importante no confundirlo para poder administrar el tratamiento correcto.

Diagnóstico de la clamidia en hombres

El diagnóstico de esta infección en el hombre se realiza mediante una serie de pruebas que detectarán el proceso infeccioso. Entre ellas, el análisis de orina y un hisopado, que consiste en la inserción de un hisopo muy fino en el extremo pene para obtener una muestra de la uretra. En algunos casos, el hisopado se lleva a cabo en el ano.

Tratamiento de la clamidia en hombres

Esta infección se puede subsanar con antibiótico, en concreto, con doxiciclina o con azitromicina. El médico valorará si es necesario administrarse una sola dosis o si se requiere tomarlo a diario, incluso varias veces al día, durante cinco o diez días. Durante el tratamiento es importante abstenerse de tener relaciones sexuales.

Por lo general, la infección se cura en una o dos semanas una vez iniciado el tratamiento. Es conveniente que al cabo de unos meses (entre 2 y 4) vuelva a realizarse pruebas para corroborar que la clamidia ha sido erradica del organismo.

Si sospecha que está infectado por esta bacteria acuda al médico con el objetivo de buscar un tratamiento para resolver esta situación y comuníqueselo a su pareja para que también puedan tomar medidas al respecto, aunque no presente síntomas.