Sí. La enfermedad no impide el embarazo.
De hecho, como en otras enfermedades autoinmunes, el embarazo mejora el cuadro de cistitis intersticial al producir una reducción de la actividad del sistema inmunológico.
No obstante, es recomendable que la paciente sea valorada previamente por su especialista para planificar el seguimiento y ajustar el tratamiento si fuese necesario.