La cistitis común o infección urinaria suele estar causada por bacterias y responde al tratamiento antibiótico.
La cistitis intersticial o síndrome de vejiga dolorosa no está causada por una infección, es una enfermedad crónica y autoinmune que se caracteriza por dolor pélvico asociado al llenado vesical que se alivia con la micción y suele asociarse a urgencia y frecuencia urinaria persistentes.