El síndrome de vejiga dolorosa, también conocido como cistitis intersticial, es una patología urológica crónica que se caracteriza por dolor vesical persistente y síntomas urinarios sin causa infecciosa evidente. Su abordaje requiere una evaluación especializada y tratamientos personalizados.
En fases iniciales, o como parte de un abordaje combinado, pueden indicarse:
Estos tratamientos pueden ser útiles en algunos pacientes, aunque en muchos casos no logran un alivio sostenido a largo plazo.
Tratamientos intravesicales
Las terapias intravesicales consisten en la administración directa de sustancias dentro de la vejiga con el objetivo de:
Su eficacia puede variar entre pacientes y, en ocasiones, los resultados son transitorios.
Fisioterapia de suelo pélvico
En pacientes seleccionados, la fisioterapia especializada en suelo pélvico puede formar parte del tratamiento, especialmente cuando existe:
Este enfoque busca mejorar el control muscular y reducir el dolor asociado al componente musculoesquelético.
Tratamientos regenerativos: Plasma Rico en Plaquetas (PRP)
Cuando los tratamientos convencionales no ofrecen una mejoría suficiente, existen alternativas regenerativas que buscan actuar sobre el origen del problema.
El plasma rico en plaquetas (PRP) es un tratamiento autólogo obtenido a partir de la sangre del propio paciente, rico en factores de crecimiento y moléculas con efecto antiinflamatorio y regenerador.
En el contexto del dolor vesical crónico y la cistitis intersticial, el PRP puede contribuir a:
Al tratarse de un procedimiento autólogo, el riesgo de rechazo o reacciones adversas es mínimo.
High-Intensity Focused Ultrasound (HIFU) For Prostate Cancer – Step by Step Technique