Muchas personas a las que se les coloca un catéter pig tail (o JJ) preguntan cuál es la función de la sonda doble J.

El catéter doble J es una sonda que se coloca en el uréter conectado la vejiga con el riñón. Se utiliza en situaciones en las que, por cualquier motivo, la orina producida por el riñón no es capaz de llegar a la vejiga con facilidad. Eso produce que el riñón se hinche y no funcione correctamente.

¿Por qué motivos se coloca un catéter doble J?

La causa más común para colocar un catéter ureteral son las litiasis o piedras en el riñón. Cuando una piedra queda «atascada» en el uréter e impide el correcto paso de orina, se puede producir un cólico. Además, aumenta el riesgo de infección del riñón (pielonefritis) debido a la orina retenida. En estos casos, cuando el cólico renal produce muchos síntomas, o si se produce infección del riñón, está indicado colocar un doble J.

Otras circunstancias mucho menos comunes que obligan al cateterismo ureteral con compresiones externas (tumores, ganglios) o internas (estenosis de uréter, tumores ureterales). Aunque no es una circunstancia muy común, cabe destacar la frecuente necesidad de colocación de sondas doble J en personas con cirugías urológicas complejas (cistectomía, trasplante renal).

¿Cómo se coloca una sonda doble J?

La colocación de un catéter ureteral se suele hace en un ambiente quirúrgico. Es recomendable realizar el procedimiento bajo sedación o anestesia, y en muchas ocasiones de realiza control de la correcta posición de catéter con rayos X.

Es un procedimiento corto, de aproximadamente 30 minutos, tras los cuales el paciente pasa a un área de despertar postanestesia. En función de la anestesia utilizada la recuperación al medio es más o menos larga, pero generalmente en menos de 2h la persona será capaz de valerse nuevamente y podrá ser dada de alta el mismo día.

Es recomendable la cobertura antibiótica pre y postoperatoria inmediata para evitar el riesgo de infección.

¿Se puede trabajar con un catéter doble J?

Depende de cómo se tolere. Hay personas que tras el cateterismo están asintomáticas y pueden hacer vida completamente normal y se puede trabajar con un catéter doble j. Esa vida normal es tanto a nivel laboral, deportiva o sexual. Algunas personas que son portadoras de catéter ureteral explican que pueden tener algo de sangrado con la orina al hacer más ejercicio físico, pero es una complicación menor y que no suele ser importante.

Otras personas, por otro lado, experimentan muchos de los síntomas que comentaremos más abajo. En ese caso, parece razonable no realizar actividad laboral, especialmente si esta comporta esfuerzo físico, que suele agravar los síntomas.

En resumen, la función de la sonda doble J es facilitar la llegada de orina a la vejiga procedente del riñón. Se coloca habitualmente en el tratamiento de piedras en el riñón para salvar la obstrucción producida por litiasis renales u otras obstrucciones del uréter, tanto urinarias como externas. La colocación del doble J suele ser sencilla y requiere de un ingreso corto. El postoperatorio suele ser corto y los síntomas son muy variables de persona a persona. Si los síntomas lo permiten, se puede trabajar con un catéter doble J.

¿Qué voy a notar con un catéter ureteral?

Es muy variable. Algunas personas no tienen ningún síntoma asociado al catéter doble J. Sin embargo, otras pueden notar síntomas diversos. A continuación listamos los síntomas comunes asociados a la colocación de doble J:

No son comunes, y constituyen un síntoma de alarma, la aparición de fiebre, escalofríos o hematuria intensa.

A continuación facilitamos un enlace técnico en el que se amplía la información sobre litiasis urinarias y su tratamiento.