La Urología se ocupa de la salud del aparato urinario en hombres y mujeres, y del aparato genital masculino. Durante la consulta, el urólogo combina la entrevista clínica, la exploración física y diferentes pruebas diagnósticas para entender qué está ocurriendo y definir el mejor tratamiento posible. En este artículo te explicamos qué pruebas hace un urólogo y para qué sirven.
La primera consulta de Urología: más que “pedir pruebas”
Antes de recurrir a la tecnología, el urólogo realiza dos pasos clave en cualquier valoración:
Historia clínica
En la historia clínica se recopila información sobre:
- Síntomas urinarios: escozor al orinar, urgencia, escapes, chorro débil, dificultad para iniciar la micción.
- Presencia de dolor: en la zona lumbar, abdominal, pélvica o genital.
- Antecedentes personales y familiares de enfermedades urológicas (litiasis, infecciones de orina de repetición, cáncer urológico, etc.).
- Medicación habitual y enfermedades asociadas como diabetes o hipertensión.
Con estos datos ya se obtiene una primera orientación diagnóstica que permite seleccionar de forma racional las pruebas necesarias.
Exploración física
En función del motivo de consulta, la exploración puede incluir:
- Abdomen y zona lumbar.
- Genitales externos.
- Región perineal y, en el caso del varón, tacto rectal cuando está indicado para valorar la próstata.
La combinación de historia clínica y exploración es el punto de partida sobre el que se apoyan el resto de las pruebas.
Pruebas básicas en la consulta de Urología
Tras la valoración inicial, según tus síntomas o antecedentes, el especialista puede recomendar algunas pruebas sencillas pero muy útiles para cuidar tu salud urinaria y prostática.
Análisis de orina
El análisis de orina es una de las pruebas más frecuentes en Urología. Permite detectar:
- Signos de infección urinaria.
- Sangre en la orina (aunque no sea visible).
- Cristales relacionados con cálculos renales.
- Alteraciones que orientan sobre el estado del riñón.
En algunas situaciones se completa con un urocultivo, que identifica el microorganismo que está causando la infección y qué antibiótico es más adecuado.
¿Para qué sirve?
Es fundamental en el estudio de infecciones de orina, litiasis, hematuria y en el seguimiento de muchas patologías urológicas.
Analítica de sangre
La analítica de sangre ayuda a valorar:
- Función renal.
- Estado general del paciente.
- Alteraciones metabólicas que predisponen a la formación de cálculos.
En los hombres, a partir de determinada edad o según los factores de riesgo, se incluye con frecuencia el PSA (antígeno prostático específico) como parte del seguimiento de la salud prostática.
Pruebas de imagen: ver el aparato urinario “desde dentro”
Las pruebas de imagen permiten visualizar con detalle riñones, uréteres, vejiga, próstata y testículos.
Ecografía urológica
Puede centrarse en distintas áreas:
- Ecografía renal: para detectar quistes, dilataciones o sospecha de cálculos.
- Ecografía vesical: para valorar la pared de la vejiga, la presencia de tumores, piedras o residuo de orina tras la micción.
- Ecografía prostática o vesicoprostática: para estudiar el tamaño y la configuración de la glándula prostática.
- Ecografía testicular: en casos de dolor, bultos o cambios de tamaño en los testículos.
¿Para qué sirve?
Ayuda a detectar obstrucciones, litiasis, tumores y otras alteraciones estructurales de forma rápida y sin necesidad de ingreso.
TAC (Tomografía Axial Computarizada)
El TAC ofrece imágenes muy detalladas y es especialmente útil para:
- Localizar y medir cálculos renales y ureterales.
- Estudiar tumores renales, vesicales o de otros órganos del aparato urinario.
- Valorar traumatismos o malformaciones complejas.
Resonancia magnética
La resonancia magnética se utiliza con frecuencia en:
- Estudio detallado de la próstata (por ejemplo, RM multiparamétrica).
- Valoración de extensión de algunos tumores urológicos.
- Análisis de estructuras complejas en la pelvis.
¿Para qué sirve?
Aporta una visión muy precisa que ayuda a decidir si es necesario realizar biopsias, cirugía o tratamientos complementarios.
Pruebas específicas del tracto urinario inferior
Determinados síntomas, como dificultad para orinar, escapes de orina o urgencia miccional, requieren pruebas que evalúen el funcionamiento de la vejiga y la uretra.
Uroflujometría
Este procedimiento diagnóstico consiste en orinar en un dispositivo que mide:
- Volumen de orina expulsado.
- Velocidad del flujo urinario.
- Duración de la micción.
¿Para qué sirve?
Permite valorar si existe obstrucción a la salida de la orina, como puede ocurrir en casos de agrandamiento prostático o estrechamientos de la uretra.
Estudio urodinámico
El estudio urodinámico analiza de forma más completa cómo se llena y se vacía la vejiga. Suele indicarse en:
- Incontinencia urinaria.
- Urgencia miccional intensa.
- Sensación de vaciado incompleto.
- Algunos casos de prolapsos o cirugía previa del suelo pélvico.
Durante la prueba se colocan sondas finas en vejiga y recto, se llena la vejiga con suero y se registran presiones y sensaciones del paciente.
¿Para qué sirve?
Ayuda a distinguir entre distintos tipos de incontinencia y problemas de vaciado, y orienta sobre el tratamiento más adecuado (fármacos, fisioterapia de suelo pélvico, cirugía, etc.).
Cistoscopia: visualización directa de la uretra y la vejiga
Es una prueba endoscópica que permite observar el interior de la uretra y la vejiga mediante una cámara de pequeño calibre que se introduce por la uretra.
Se utiliza, entre otras situaciones, en casos de:
- Sangre en la orina sin causa evidente.
- Infecciones urinarias de repetición.
- Control y seguimiento de tumores vesicales.
- Estudio de obstrucciones o estenosis de uretra.
La prueba puede realizarse con anestesia local y, en algunos casos, con sedación, y a menudo permite tomar biopsias o realizar pequeños tratamientos en el mismo acto.
¿Para qué sirve?
Ofrece una visión directa de la mucosa de la vejiga y de la uretra, aportando información que no se obtiene con otras técnicas de imagen.
Pruebas relacionadas con la próstata
La próstata es una de las grandes protagonistas de la consulta de Urología, especialmente a partir de los 50 años.
Tacto rectal
El tacto rectal permite al urólogo valorar:
- Tamaño de la próstata.
- Consistencia (blanda, firme, nodular).
- Presencia de áreas sospechosas.
Es una exploración rápida que puede ser molesta, pero no debería ser dolorosa.
PSA (antígeno prostático específico)
El PSA es un marcador que se mide en sangre y que puede elevarse por:
- Inflamación de la próstata.
- Crecimiento benigno.
- Cáncer de próstata.
El valor del PSA se interpreta siempre dentro del contexto: edad del paciente, antecedentes familiares, exploración física y otras pruebas de imagen
Biopsia prostática
Cuando existe una sospecha fundada de cáncer de próstata, puede ser necesario realizar una biopsia prostática, habitualmente guiada por ecografía y, cada vez con más frecuencia, fusionando la información de la resonancia multiparamétrica.
¿Para qué sirve?
La biopsia permite confirmar o descartar la presencia de cáncer y valorar sus características para decidir el tratamiento más adecuado.
¿Todas estas pruebas son siempre necesarias?
No todos los pacientes necesitan las mismas pruebas. La elección del estudio se adapta a cada persona en función de:
- Motivo de consulta y síntomas.
- Edad y factores de riesgo.
- Antecedentes personales y familiares.
- Resultados de la exploración y de las pruebas básicas.
Cómo prepararse para una consulta o prueba de Urología
Algunos gestos sencillos facilitan el trabajo del urólogo y mejoran la experiencia del paciente:
- Llevar informes previos, analíticas y pruebas de imagen anteriores.
- Anotar los síntomas (desde cuándo han aparecido, con qué frecuencia, cómo afectan a la vida diaria).
- Informar sobre los medicamentos que se toman de forma habitual.
- Avisar siempre de alergias a medicamentos o a contrastes radiológicos.
- Seguir las indicaciones específicas cuando se programa una prueba (por ejemplo, acudir con la vejiga llena para determinadas ecografías o suspender algún fármaco antes de una biopsia, si el especialista así lo indica).
Cuándo conviene pedir cita con el urólogo
Algunos signos y síntomas que justifican una valoración especializada son:
- Sangre en la orina, aunque aparezca solo una vez.
- Dolor intenso en la zona lumbar o en el flanco que puede irradiarse hacia la ingle.
- Escozor, urgencia o aumento llamativo de la frecuencia al orinar.
- Dificultad para iniciar la micción, chorro débil o sensación de vaciado incompleto.
- Escapes de orina que afectan a la vida cotidiana.
- Bultos, aumento de tamaño o molestias persistentes en los testículos.
- Sensación de bulto o peso en la zona genital femenina.
- Dolor pélvico o perineal que no mejora con el tiempo.
- Antecedentes familiares de cáncer de próstata, riñón, vejiga o testículo.
En ROC Clinic, el objetivo es que cada paciente entienda de forma sencilla por qué se solicita una prueba, qué información aporta y cómo ayuda a decidir el tratamiento más adecuado. Los tratamientos son siempre personalizados y el compromiso es acompañar al paciente en cada etapa, con una comunicación clara y un diagnóstico preciso como base para cuidar la salud urológica a corto y largo plazo.







