El tratamiento de la fístula urinaria es complejo y, normalmente, va a requerir una reconstrucción quirúrgica.
Asegúrate de que los cirujanos que participen están homologados para ello, emplean las últimas tecnologías y consiguen la mejor calidad de vida para el paciente.
En caso de no operarse las fístulas, la probabilidad de cicatrización espontánea es baja, aunque en ocasiones pueden cerrar con colocación de una sonda vesical. Sin embargo, el tiempo requerido no es corto, necesitándose varias semanas.
El tratamiento va desde maniobras conservadoras como poner una sonda vesical a la necesidad de operación. El tipo de cirugía depende del origen y tamaño de la fístula pudiendo requerir un abordaje vaginal, abdominal o laparoscópico. En casos de fístulas del aparato urinario con el digestivo, puede requerirse una colostomía, es decir, una bolsa para recoger las heces.
En caso de radioterapia, las fístulas suelen tener un tratamiento más complejo. La radioterapia es un tratamiento eficaz en múltiples tumores y sus complicaciones son raras. Sin embargo, en ocasiones aisladas, sobre todo asociada a cirugía pélvica, aumenta el riesgo de desarrollo de fístulas del aparato urinario con la vagina o el tubo digestivo.
En primer lugar, debe realizarse una valoración por un urólogo especialista en urología reconstructiva. Este evaluará adecuadamente el cuadro para plantear el tratamiento individualizado.
High-Intensity Focused Ultrasound (HIFU) For Prostate Cancer – Step by Step Technique