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Diagnóstico Piedras en el Riñón

Realiza un buen diagnóstico de las piedras en el riñón con la última tecnología y las investigaciones más avanzadas.

Pruebas para detectar si hay piedras o no en el riñón, qué tamaño tienen y dónde están localizadas.

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Diagnóstico

El diagnóstico de las piedras en el riñón se lleva a cabo a través de una serie de pruebas. A día de hoy, cuando una persona llega a Urgencias con un cólico renal, con un dolor lumbar punzante e intenso, lo habitual es realizar una analítica de sangre, una analítica de orina, una radiografía de abdomen y, probablemente, una ecografía, al menos en un estado agudo del cólico.

Con estas pruebas es posible detectar si hay piedras o no, qué tamaño tienen y dónde están localizadas. Si con esto no fuera suficiente y el paciente tuviese algún dato de complicación o no se determinase el problema, sería recomendable solicitar la realización de un TAC, pues, actualmente y por indicación en las guías europeas, está consensuado que es la prueba más específica para determinar si hay o no litiasis, dónde está localizada, qué tamaño tienen y qué composición tiene.

En ese sentido, cuando el paciente es referido a la consulta, es decir, sin ser en un contexto de Urgencias, se procede a un estudio detallado que comienza por la historia clínica y, a continuación, un estudio basado en pruebas de imagen y pruebas de laboratorio. A la hora de estudiar a un paciente con litiasis urinaria se dispone de una gran variedad de pruebas de imagen:

  • Radiografía simple de abdomen.
  • Ecografía urológica.
  • Tomografía axial computerizada.
  • Urografía intravenosa.
  • Resonancia Magnética.

Además de estas, se suele solicitar un estudio metabólico, que son unos análisis de sangre y de orina un poco más específicos, intentando redundar en encontrar alguna patología respecto a las hormonas que regulan el calcio y la vitamina D.

La indicación de cada una de estas pruebas debe ser valorada por el especialista, no sólo para el correcto diagnóstico, sino también para planificar el tratamiento más adecuado.

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Actualidad

de ROC Clinic en Piedras en el Riñón

Investigación

Estudio comparativo entre láser de Holmium y láser superpulsado de Thulio para el tratamiento de la litiasis renal.

Nos preguntan

en la consulta sobre Piedras en el Riñón
Una persona con un catéter doble J puede hacer una vida más o menos normal en la medida en la que el catéter lo permita. Se recomienda beber abundante agua o líquido y evitar aguantarse mucho las ganas de orinar. En cuanto al ámbito laboral, un catéter doble J no impide trabajar, siempre y cuando el trabajo no sea excesivamente físico. Tampoco habría inconveniente en hacer ejercicio, pero podría tener asociadas una serie de consecuencias como sangre con la orina.
El tiempo que una persona va a necesitar llevar un catéter doble J dependerá de la complejidad de la intervención. Normalmente, tras una cirugía ureteroscopia o una cirugía retrógrada intrarrenal, el tiempo oscila de una semana a 10 días. No obstante, si la cirugía es más compleja, posiblemente sea necesario llevar puesto el catéter alrededor de 15 días, pudiéndose prolongar ese periodo hasta los 21 días.
El catéter doble J presenta una serie de efectos secundarios como son molestia e irritación causadas por el extremo que tiene el catéter dentro de la vejiga. Para minimizarlos, además de indicar tratamiento médico, se procura que el tiempo que se tenga el catéter sea el menor posible.
El postoperatorio va a depender del tipo de intervención que se haya realizado. Si se ha tratado con litotricia, el paciente no va a necesitar hospitalización, ya que es un procedimiento ambulatorio. Sin embargo, si se ha realizado una cirugía endoscópica, el paciente suele quedarse hospitalizado, al menos un día, con un catéter doble J puesto para proteger el riñón.
Una persona con piedras en el riñón puede hacer ejercicio físico y debe hacerlo, puesto que conlleva a una mejoría del metabolismo y se sabe que favorece la eliminación de solutos. Es cierto que la actividad física va a deshidratar más, sobre todo si es verano, teniendo que hidratarse más de lo normal por el líquido que se pierde haciendo deporte.

Equipo

de la unidad de Piedras en el Riñón