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Tratamientos y Tecnología Piedras en el Riñón

Recomendaciones de tratamiento basados en las guías clínicas de sociedades científicas internacionales.

El tratamiento de las piedras debe ser individualizado, puesto que va a depender de la sintomatología que le haya condicionado la litiasis al paciente.

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El tratamiento de las piedras debe ser individualizado, puesto que va a depender de la sintomatología que le haya condicionado la litiasis al paciente. Si no ha provocado síntomas, ni ha ocasionado problema alguno en ningún momento, no siendo el cálculo lo suficientemente grande como para que vaya a producir sintomatología, es posible que no sea necesario tratarlo. No obstante, cuando el cálculo tiene un tamaño considerable, por encima de 5mm, y vaya a generar obstrucción, sí debe tratarse.

El tratamiento de la litiasis urinaria obedece a múltiples factores, ya que, para plantear la opción terapéutica más adecuada e individualizada a cada paciente es necesario tener en cuenta el tamaño de la piedra, su localización, su dureza, su naturaleza, los factores anatómicos del paciente y enfermedades asociadas.

En ROC Clinic las recomendaciones de tratamiento se basan en las guías clínicas de sociedades científicas internacionales como la European Association of Urology (EAU) o la American Urological Association (AUA).

LEOC

La litotricia extracorpórea por ondas de choque (LEOC) es una técnica mínimamente invasiva para el tratamiento de las litiasis, en general hasta 1 cm, en localización renal y/o ureteral proximal. Las ondas de choque pasan a través de la piel, evitando, por tanto, una intervención quirúrgica.

El litotriptor del que dispone la Unidad de Litiasis de ROC Clinic tiene un potente generador de ondas electromagnético, el más extendido a nivel mundial, eficaz y duradero. Dispone de sistemas de localización y seguimiento integrados que permiten localizar el cálculo de forma segura y fragmentarlo de forma efectiva. Con los litotriptores de última generación todas las piedras presentes en el tracto urinario pueden ser tratadas con el paciente tumbado cómodamente boca arriba.

La mayor parte de los cálculos se puede tratar eficazmente mediante este método. Sin embargo, su principal desventaja es que una vez fragmentado el cálculo se debe eliminar de forma natural por la vía urinaria.

Este tratamiento dura aproximadamente 60 minutos, precisa una sedación que evita que el paciente sienta dolor, facilitando, además, la fragmentación de las piedras al disminuir los movimientos y no requiere ingreso hospitalario. No suele ser preciso la colocación de un catéter ureteral doble J previo a la LEOC.

Ureterorrenoscopia

La ureterorrenoscopia (URS) es una técnica endoscópica que consiste en la introducción de un instrumental por uretra hasta llegar a la vejiga; una vez en ésta se asciende por el uréter (conducto que lleva la orina desde el riñón hasta la vejiga) hasta identificar la piedra para proceder a su fragmentación con un láser y posterior evacuación de fragmentos.

Actualmente se considera el láser de Holmium-YAG como el tratamiento de primera elección en cálculos ureterales especialmente en su tercio medio y distal.
Hoy en día, la URS es uno de los procedimientos más empleados en el manejo de la litiasis junto con la LEOC, dado que es resolutivo y con pocos efectos adversos. Además, ha demostrado que es eficaz independientemente del hábito corporal del paciente.

Requiere anestesia (bien general o bien raquídea) y un tiempo variable de hospitalización, generalmente 24h.
Habitualmente, tras el procedimiento, es necesario la colocación de un catéter ureteral doble J para evitar la aparición de cólicos en el postoperatorio inmediato.

Cirugía retrograda intrarrenal

La cirugía retrograda intrarrenal (RIRS) es una novedosa técnica endoscópica que remeda los principios de la ureteroscopia. En este caso, se emplean instrumentos flexibles de hasta 3mm de diámetro, que integran una cámara de alta definición y fuente de luz de alta potencia en la punta. De esta manera, con una excelente maniobrabilidad, que permite giros de hasta 270 grados, se pueden tratar piedras de tamaño variable en el interior del riñón.

A esto se suma una fuente de fragmentación de alta precisión y potencia, como es el láser de Holmium de 100W, que permite realizar la fragmentación con excelentes resultados.

La RIRS se lleva a cabo en régimen de ingreso, bajo anestesia general, con alta precoz en las primeras 24h.
Tras el procedimiento, es necesario la colocación de un catéter ureteral doble J para evitar la aparición de cólicos en el postoperatorio inmediato.

Cirugía percutánea

La nefrolitotomía percutánea (PCNL) es una técnica endoscópica de abordaje percutáneo para el tratamiento de piedras de tamaño superior a los 2 cm como regla general.

Es una técnica quirúrgica que requiere anestesia general y en la cual se procede a puncionar el riñón bajo control ecográfico y de rayos X, creando un trayecto, que se dilata, hasta colocar un tubo hueco de calibre variable, a través del cual se introducen una serie de instrumentos para fragmentar y extraer la litiasis.

A pesar de tratarse de una técnica considerada mínimamente invasiva, puede asociarse con una mayor tasa de complicaciones (sangrado, infección…).

Tras el procedimiento, es necesario la colocación de un catéter ureteral doble J para evitar la aparición de cólicos en el postoperatorio inmediato. Suele ser necesario también colocar un drenaje que sale al exterior desde el riñón (nefrostomia) y requiere hospitalización durante 48-72h para monitorizar la presentación de eventuales complicaciones.

Cirugía endoscópica intrarrenal combinada

La cirugía endoscópica intrarrenal combinada (ECIRS por sus siglas en inglés) es una moderna técnica quirúrgica que encarna la máxima excelencia en el tratamiento endourológico de la litiasis, ya que supone un dominio total del quirófano y require de gran cantidad de material quirúrgico de alta tecnología (láseres, endoscopios rígidos y flexibles, quirófanos inteligentes).

En esta técnica de endourología se explota al máximo un enfoque combinado anterógrado y retrógrado del tracto urinario superior. El trabajo en equipo sinérgico de un grupo de cirujanos experimentados proporciona un procedimiento seguro y eficaz, mínimamente invasivo, para el tratamiento de todo tipo de urolitiasis.

A semejanza de la PCNL, en esta técnica quirúrgica también se realiza una punción del riñón bajo control ecográfico y de rayos X. Se crea un trayecto (anterógrado) que se dilata hasta colocar un tubo de calibre variable, por donde se fragmentan y extraen las piedras. En esta ocasión se sumará otro cirujano que, de forma simultánea y via retrógrada, alcanzará las cavidades renales no accesibles por el trayecto anterógrado para completar la litofragmentación.

Hoy en día es la técnica de elección, en manos de cirujanos experimentados, ya que permite tratar litiasis de gran complejidad. Por su versatilidad, se consigue dejar al paciente libre de litiasis.

Este tratamiento se realiza bajo anestesia general. Tras la intervención se suele colocar un catéter ureteral doble J y, dependiendo del calibre del acceso percutáneo, una nefrostomía. Además, requiere hospitalización durante 48-72h.

Hábitos de vida y recomendaciones dietéticas

Una vez resuelta la litiasis urinaria, y en los casos en los que se puedan recuperar restos, se debe realizar el análisis del cálculo. De esta manera se tendrá un conocimiento más profundo de la situación del paciente y se pondrán hacer una serie de recomendaciones y cambios en sus hábitos de vida y dieta con vistas a evitar y/o retrasar nuevos episodios.

Cuando no se recuperan cálculos o material litiásico, la composición de los cálculos puede evaluarse por sus características radiológicas y determinaciones urinarias y el aspecto mascroscópico durante la cirugía.

Recomendaciones que se pueden seguir para reducir el riesgo de tener piedras:

  • Aumentar la ingesta de líquidos.
  • Disminuir de la cantidad de proteínas de origen animal y la sal.
  • Disminuir la ingesta de alimentos ricos en oxalatos (el ruibarbo, la remolacha, el quimbombó, las espinacas, la acelga suiza, las batatas, los frutos secos, el té, el chocolate, la pimienta negra y los productos de soja).

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Nos preguntan

en la consulta sobre Piedras en el Riñón
Una persona con un catéter doble J puede hacer una vida más o menos normal en la medida en la que el catéter lo permita. Se recomienda beber abundante agua o líquido y evitar aguantarse mucho las ganas de orinar. En cuanto al ámbito laboral, un catéter doble J no impide trabajar, siempre y cuando el trabajo no sea excesivamente físico. Tampoco habría inconveniente en hacer ejercicio, pero podría tener asociadas una serie de consecuencias como sangre con la orina.
El tiempo que una persona va a necesitar llevar un catéter doble J dependerá de la complejidad de la intervención. Normalmente, tras una cirugía ureteroscopia o una cirugía retrógrada intrarrenal, el tiempo oscila de una semana a 10 días. No obstante, si la cirugía es más compleja, posiblemente sea necesario llevar puesto el catéter alrededor de 15 días, pudiéndose prolongar ese periodo hasta los 21 días.
El catéter doble J presenta una serie de efectos secundarios como son molestia e irritación causadas por el extremo que tiene el catéter dentro de la vejiga. Para minimizarlos, además de indicar tratamiento médico, se procura que el tiempo que se tenga el catéter sea el menor posible.
El postoperatorio va a depender del tipo de intervención que se haya realizado. Si se ha tratado con litotricia, el paciente no va a necesitar hospitalización, ya que es un procedimiento ambulatorio. Sin embargo, si se ha realizado una cirugía endoscópica, el paciente suele quedarse hospitalizado, al menos, un día, con un catéter doble J puesto para proteger el riñón.
Una persona con piedras en el riñón puede hacer ejercicio físico y debe hacerlo, puesto que conlleva a una mejoría del metabolismo y se sabe que favorece la eliminación de solutos. Es cierto que la actividad física va a deshidratar más, sobre todo si es verano, teniendo que hidratarse más de lo normal por el líquido que se pierde haciendo deporte.

Equipo

de la unidad de Piedras en el Riñón