La escala de Gleason es un sistema de clasificación resultante de la suma de dos valores a los que se le asigna una puntuación del 1 al 5 que ha sido ideado para describir la gravedad o agresividad de un cáncer de próstata. Este sistema lleva el nombre del Dr. Donald Gleason, el primer patólogo que estudió y resumió los patrones histológicos de crecimiento del adenocarcinoma prostático y elaboró un sistema de puntuación para para diferenciar los grados del cáncer de próstata.

La puntuación se establece una vez se ha realizado una biopsia y el patólogo analiza microscópicamente la muestra para observar hasta qué punto la célula cancerosa difiere de una célula sana. Las células cancerosas que tienen un aspecto más similar a las células sanas reciben una puntuación baja y reciben el nombre de células “bien diferenciadas”. En el caso contrario, las células con un aspecto anormal recibirían una puntuación alta y reciben el nombre de “mal diferenciadas”, “indiferenciadas” o “no diferenciadas”.

Puntuación de Gleason

Como un cáncer está compuesto de células de diferentes grados de diferenciación, la puntuación final será el resultado de la suma de los dos patrones más comunes, a los que el patólogo ha asignado un valor de 1-5 en función del grado de diferenciación de las células que lo componen.

Se consideran como puntuaciones diagnosticas de cáncer de próstata las que sean iguales o superiores a Gleason 6 (3+3), puesto que los patrones 1 y 2 muestran células “normales” o casi “normales” de la próstata. A medida que la puntuación es mayor, el grado de agresividad del cáncer aumenta, hasta el máximo patrón y de peor pronóstico que correspondería a un Gleason 10 (5+5). Esta clasificación de Gleason permite establecer grupos de riesgo de progresión del adenocarcinoma de próstata, así como clasificar a los pacientes en grupos simplificados:

Las puntuaciones más altas, al ser tumores con mayor riesgo de progresión, requerirán de pruebas complementarias con el objetivo de detectar si el cáncer se ha diseminado a otras zonas del cuerpo. Entre estas pruebas se encuentran las tomografías y gammagrafías oseas para evaluar la presencia de afectación ganglionar o a distancia, así como las metástasis óseas, ambos, destinos más habituales de la célula cancerosa cuando sale de la glándula prostática. En los dos últimos grupos de Gleason existe una mayor probabilidad de que el cáncer se disemine de forma más rápida y agresiva.

La puntuación de Gleason, junto con el PSA (antigeno prostatico especifico) y la extensión del tumor permiten clasificar a los pacientes en grupos de riesgo de progresión de la enfermedad.

El urólogo valorará estas condiciones en equipos multidisciplinares, junto con oncólogos, radioterapeutas, radiólogos, patólogos y médicos nucleares, para establecer el tipo de tratamiento que mejor se ajusta a cada paciente.

Autor: Juan Justo Quintas, Urólogo experto en la Unidad de Cáncer de Próstata